Principal
- Longevos?
El Bullmastiff tiene un promedio de vida de 8 años. Obviamente,
pueden vivir mucho más si no se les presente alguna enfermedad
común o severa para la raza.
- Enfermedades Comunes mortales
Entre las enfermedades comunes se encuentran la parvovirus, el moquillo,
hepatisis viral, distemper, leptospirosis, tos de perrera, bavesia y
erliquiosis ( transmitido por la garrapata que infecta la sangre del
animal, causandole una severa anemia entre otras complicaciones) y piometra.
Estas enfermedades pueden ser mortales para el perro en cualquier momento
de su vida. Sin embargo, existen vacunas y productos especiales para
evitar todas ellas.
- Enfermedades comunes no mortales
Entre las enfermedades comunes no mortales se encuentra la artritis,
problemas de ligamentos, displasia de cadera y de codo, entropion, hiperplasia
vagina, foliculitis y callosidades.l
- Enfermedades Severas
Entre las enfermedades severas tiene todo tipo de cancer, la torsión
gástrica o bloat.
- Especial : La piel
Desde que iniciamos con la raza hemos experimentado todo tipo de problemas
de piel. Sin embargo, tienden a tener algunos factores en común.
Se tienden a presentar con mayor frecuencia y alcance en los perros
de color arena. Nuestra teoría es que los perros de pigmentación
más fuerte como los de color rojo y barcino tienen defensas mucho
más fuertes en la piel. No obstante, no están excentos
de tener problemas. Se presentan sobre todo cuando el clima es muy húmedo,
sea en tierra fría o caliente. Se presentan también cuando
el perro ha estado expuestos a situaciones de alto estres (guarderías,
exposiciones, viajes y cambios de alimento). También se pueden
presentar por factores de medio ambiente como el pasto recién
cortado, mucho polvo y casas con tapete.
Se pueden manifestar como granos duros que al madurar se llenan de
pus, se revientan y se secan otra vez. Normalmente, no hacemos más
que limpiarlos con un antiséptico hasta que tengan costra.
Frecuentemente el perro empieza a rascarse sin ninguna razón
en cierto area del cuerpo hasta el punto de sacar sangre. La piel se
inflama y supura pus. El problema es que este tipo de afección
tiende a sanar en falso, generando una infección mayor. Lo mejor
que se puede hacer es afeitar el pelo dejando un area libre de 2 cm
alrededor de la herida para que este no se expande más y le pueda
entrar aire. El paso a seguir es limpiar la herida con un antiséptico
y posteriormente cepillarlo con un cepillo de uñas y una solución
tibia de agua mezclada con acetato de magnesio en polvo (Domeboro, drogería
humana). La mezcla debe ser aproximadamente de un sobre para medio litro
de agua tibia. Este tratamiento se debe llevar a cabo por lo menos dos
veces al día hasta obtener una costra uniforme sin pus por debajo.
Se puede demorar de 2 a 5 días en lograrse y, por lo tanto, no
se debe perder la consistencia en el tratamiento. Al caerse la costra
se debe aplicar una crema humectante para suavizar la piel y fomentar
el crecimiento del pelo otra vez. Muchos nos han dicho que es terrible
tener que afeitar el pelo del perro, sobre todo si este es de exposición.
No obstante, nos parece que es la forma más rápida de
lograr la sanación de la piel y el regreso del pelo ya que, al
no poder respirar la herida esta se infecta mucho más y demora
más en formar una costra. Además, al caerse una costra,
ésta tumba el pelo de todos modos. Si el perro tiene más
de una herida es recomendable combinar los baños con un tratamiento
antibiótico de cefalexina (drogería humana).
También se puede presentar en forma seca, es decir, el area
que se rasca no sangra pero el pelo se cae y la piel se ve seca y con
caspa. En esta situación recomendamos aplicar una crema con zinc
como su principal componente hasta que el perro deja de rascarse y el
pelo empieza a salir otra vez.
Las afeciones que se presentan en las patas son el enrojecimiento
de la piel alrededor de los cojines. Esto se da principalmente por humedad
o pasto recién cortado. Desafortunadamente, es el mismo perro
que empeora la situación al lamerse constantemente. A veces tanto
que levanta la parte negra del cojín. Lo mejor para este tipo
de problema es llevar a cabo 2 o 3 baños diarios de las patas
afectadas con la misma solución de agua con acetato de magnesio.
Posteriormente, se debe secar con una tela limpia y cuando la piel está
totalmente seca se puede aplicar una pomada Panolog de Laboratorios
Novartis (drogería veterinaria). El proceso se demora de 2 a
5 días según la gravedad de las afecciones. En la mayoría
de los casos este problema produce cojera.
Para prevenir todas estas afecciones se recomienda utilizar una comida
con un nivel de proteína entre 20% Y 26%. La marca de la comida
es indiferente ya que cada perro es distinto y, por lo tanto, le siente
mejor una comida que otra.Lo más importante al cambiar de comida
un perro es hacerlo gradualmente, es decir, durante un periodo de 10
a 15 días. Darle un suplemento con un alto contenido de vitamina
A y Zinc ya que, estos ayudan a levantar las defensas de la piel. Una
cucharada sopera de aceite de girasol de buena calidad, como el Aceite
Premier, en la comida todos los días es también de gran
utilidad. Contrario a lo que muchos creen, nunca hemos tenido problemas
de diarea por adicionarles el aceite todos los días.
Si el perro presenta problemas de hongos en la piel, nos ha dado muy
buenos resultados utilizar un shampoo con Ketoconazol (drogería
hmana). Si el problema es muy severo este tratamiento se debe combinar
con Ketoconazol tomado por un periodo de 2 meses aproximadamente. Si
el problema es de bacterias en la piel, recomendamos utilizar un tratamiento
antibiótico con cefalexina, combinado con baños con el
shampoo Pilozinc (drogería humana). Este shampoo contiene aloe
vera lo cual ayuda a quitar la irritación de la piel. Las versiones
veterinarias de shampoos antibacteriales tienden a irritar la piel y
no mejoran para nada el problema.
No obstante, es muy importante llevar el perro al veterinario para
que éste establezca que tipo de problema se está presentando
en la piel. Es el veterinario que debe tomar la decisión de iniciar
un tratamiento antibiótico o antimicótico fuera del tratamiento
local de las afecciones.